"Considerando que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana..."
Hace, hoy, sesenta años que la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó la Declaración Universal de los Derechos Humanos como el "ideal común por el que todos los pueblos y naciones deben esforzarse (...) para su reconocimiento y aplicación". ¡Qué nadie los arrebate!. Ejercer nuestros deberes como ciudadanos y los que compete a los Estados es el camino para alcanzarlos definitivamente. Un mundo global interconectado es más potente para identificar, denunciar, velar y trabajar, allí donde aún no se cumplen.
Ucrania, Francisco, la paz esquiva y nosotros
Hace 3 años


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