Acabo de leer "la identidad vacía", una reflexión de Santiago Kovadloff en el diario La Nación. Comparto plenamente sus ideas y el sentimiento de pesar aunque no de resignación sobre otro aspecto de degradación cultural demasiado común en algunos contextos sociales. Los medios y la tecnología no son más que instrumentos que facilitan, multiplican y amplifican prácticas sociales, pueden ser por lo tanto medios a favor de círculos viciosos o también la posibilidad para apostar por la virtud y los valores básicos de una buena convivencia.